Con más de 22.000 nuevos casos anuales en el país, la detección temprana es vital. Y la biopsia por vacío, que es una técnica mínimamente invasiva, permite diagnósticos más precisos, sin quirófano y con una eficacia del 98%.
El cáncer de mama se mantiene como la principal amenaza oncológica para las mujeres en Argentina, representando el 32% de los diagnósticos de cáncer en la población femenina. Sin embargo, el panorama clínico está cambiando gracias a la consolidación de la Biopsia Asistida por Vacío (BAV), una técnica innovadora que está transformando la ruta del paciente hacia la curación.
Frente a una lesión sospechosa, el tiempo y la precisión son factores críticos. Mientras que las biopsias tradicionales de aguja gruesa a veces requieren múltiples punciones, y las quirúrgicas implican el ingreso a un quirófano, la BAV se posiciona como una solución que posibilita obtener muestras de gran volumen con una sola inserción.
El Dr. Daniel Mysler, jefe de Diagnóstico por Imágenes del Instituto Alexander Fleming (IAF), destacó que esta técnica, guiada por imágenes de ultrasonido o mastografía, garantiza la toma de muestra en el lugar exacto. “En comparación con la cirugía, se asocia a menor dolor, menores complicaciones y un mejor resultado cosmético”, explicó el especialista. Además, demostró una eficacia contundente, permitiendo detectar correctamente el 98% de los casos.
Más allá del beneficio clínico directo, la BAV ofrece ventajas operativas cruciales para un sistema de salud con alta demanda ya que requiere de un procedimiento ambulatorio y reduce tiempo entre el hallazgo de la lesión y el inicio del tratamiento. Además, resulta más económico para las instituciones en comparación con una cirugía abierta.
“La mayor calidad del tejido obtenido reduce la necesidad de rebiopsias”, resaltó el Dr. Mysler, y subrayó que este método es especialmente útil en lesiones pequeñas o microcalcificaciones difíciles de alcanzar por otros medios.
Esta innovación se da en un contexto que requiere de medidas urgentes. En 2022, la Organización Mundial de la Salud (OMS) registró más de 6.400 muertes por cáncer de mama en Argentina. La detección precoz eleva las probabilidades de remisión al 90%, lo que convierte al acceso a diagnósticos modernos en una prioridad de política pública, especialmente en regiones como el Sur y Cuyo del país, donde las tasas de mortalidad son más elevadas.
La entrenadora clínica de Becton Dickinson (BD), Valeria Bres, reforzó el compromiso de la firma Becton Dickinson en colaborar con los sistemas de salud para “reducir inequidades y asegurar que más mujeres accedan a diagnósticos seguros y oportunos”.
