El centro de salud privado anunció que en 12 meses llegó a las 100 intervenciones de reemplazo articular asistidas por el sistema Mako SmartRobotics y que se ubicó como la única institución de la Argentina con esta tecnología robótica de última generación para cirugías ortopédicas de alta precisión en cadera y rodilla.
Desde el Sanatorio Finochietto explicaron que “el brazo robótico Mako SmartRobotics es el único en Argentina que puede aplicarse en toda la línea de reemplazo articular, incluyendo reemplazos totales de rodilla y cadera, y parciales de rodilla”.
Se trata de una plataforma robótica avanzada combina la planificación preoperatoria personalizada con tomografía computarizada 3D –que provee las medidas y ángulos exactos para el implante–, la asistencia robótica en tiempo real y el análisis inteligente de datos intraoperatorios, “de modo que los cirujanos adaptan las intervenciones a la anatomía de cada paciente”, destacaron. Y señalaron: “Este nivel de precisión minimiza el trauma debido a la menor invasividad de la cirugía, mejora la alineación del implante, protege tejidos blandos, reduce el dolor y acelera la recuperación de los pacientes en el posoperatorio, facilitando el retorno a sus actividades cotidianas”.
De las 100 cirugías realizadas en el sanatorio con la asistencia robótica Mako, se trataron tres grandes grupos de pacientes: pacientes mayores de 60 años con artrosis avanzada -en los que la cirugía robótica permitió mejorar la alineación del implante, disminuir la agresión quirúrgica y acelerar la recuperación funcional, favoreciendo una rehabilitación más temprana y segura-; pacientes de 40 a 60 años -a los que históricamente se les aconsejaba postergar la cirugía de reemplazo articular debido a la durabilidad limitada de los implantes y al mayor desgaste asociado a niveles más altos de actividad, pero a quienes la espera implicaba años de dolor y deterioro funcional. La precisión submilimétrica y el posicionamiento biomecánico personalizado que ofrece la cirugía robótica contribuyen a reducir el desgaste del implante, disminuir complicaciones y ofrecer resultados más duraderos, ampliando las posibilidades terapéuticas para pacientes activos y laboralmente productivos; y pacientes de 30 a 40 años y casos de alta complejidad -que poseen artrosis secundaria a displasia congénita, luxaciones inveteradas o secuelas de fracturas; para quienes la planificación tridimensional personalizada permitió analizar deformidades anatómicas severas, restaurar con mayor precisión el centro de rotación de la cadera y nivelar la longitud de los miembros inferiores, logrando intervenciones más seguras y funcionales.
En cirugías de rodilla con grandes deformidades angulares, la tecnología robótica permitió realizar las cirugías utilizando implantes menos invasivos, preservando mayor cantidad de hueso y restaurando el eje fisiológico de la rodilla con mayor exactitud.
Este abordaje posibilitó preservar estructuras, evitar implantes más restrictivos y favorecer la recuperación con mayor rango de movimiento y mejor nivel de actividad funcional, en comparación con técnicas más invasivas tradicionalmente utilizadas en estos casos.
