La digitalización de la salud se consolida como uno de los ejes estratégicos para reducir las brechas de acceso en América Latina. En una región donde se estima que más de 55 millones de personas aún enfrentan barreras para acceder a servicios básicos de salud, la telemedicina emerge como una herramienta clave para llegar a zonas remotas, optimizar recursos y mejorar la calidad de atención.
En ese contexto, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) viene impulsando una fuerte agenda de inversión en telesalud, con proyectos emblemáticos y alianzas estratégicas orientadas a fortalecer los sistemas públicos de salud. Entre los hitos más destacados se encuentra la aprobación de un crédito de USD 77 millones para El Salvador, destinado a implementar un sistema nacional de telemedicina con inteligencia artificial (IA), considerado el proyecto insignia del organismo. A esto se suma el trabajo articulado con EsSalud en Perú, enfocado en reforzar el primer nivel de atención mediante salud digital en Lima y Callao.
CAF también ha firmado acuerdos con organizaciones internacionales como PATH, para robustecer la infraestructura digital, e Indra, con el objetivo de acelerar la transformación digital de los sistemas de salud en la región. El enfoque va más allá de las videoconsultas e incluye telegestión, telecapacitación y el uso de historias clínicas digitales, herramientas fundamentales para mejorar la toma de decisiones clínicas y la eficiencia del sistema.
Desde adentro. Entre los invitados a participar de la mesa cerrada de debate, se encuentran el abogado y director de Tria, Guillermo Schor-Landman y el co-fundador y CTO de Doctari, Rodrigo Alvez con quienes Salud en Línea dialogó para profundizar sobre el encuentro y sus aristas hacia el futuro.
En el ecosistema de innovación privada, la solución de telemedicina Tria, orientada a empresas y organismos públicos, ofrece servicios a más de 20.000 trabajadores en Argentina y gestiona cerca de 2 millones de pacientes en salud pública. La plataforma busca modernizar el cuidado de la salud laboral mediante canales digitales, trazabilidad de casos e integración de inteligencia artificial.
Durante este evento regional de alto nivel que reunió a presidentes, ministros y más de 6.000 inscriptos, Schor-Landman, destacó que la telemedicina en América Latina “está creciendo, pero de manera desordenada”, con un mosaico normativo que avanza a distintas velocidades según el país. En ese sentido, resaltó que Argentina cuenta con un marco regulatorio que permitió el desarrollo de historias clínicas laborales y de salud pública, con cientos de miles de registros digitalizados en varias provincias.
Tria combina teleconsultas avanzadas, historia clínica electrónica y dispositivos digitales que mejoran la precisión diagnóstica, especialmente para trabajadores en zonas remotas o de difícil acceso. “La telemedicina es la verdadera democratización del acceso a la salud en un continente fragmentado por desigualdades geográficas y económicas”, afirmó Schor-Landman.
Uno de los aspectos más innovadores de la plataforma es la digitalización integral de la historia clínica laboral, que automatiza la gestión de ausentismo, licencias y certificados médicos, mejorando la comunicación entre el área médica, recursos humanos y las aseguradoras de riesgos del trabajo. Además, incorpora análisis predictivos, evaluaciones de bienestar mental y acuerdos con laboratorios genómicos, que permiten anticipar riesgos, prevenir patologías y mejorar la salud ocupacional.
Regulación. Tanto desde el sector público como desde el privado, el principal desafío identificado es la falta de estandarización normativa. La necesidad de marcos regulatorios regionales, protección homogénea de datos, secreto médico y criterios claros para el uso de inteligencia artificial fue uno de los ejes centrales debatidos en la mesa cerrada de inversión en telesalud, de la que participaron ministros y responsables de gobierno.
Rodrigo Alvez de Doctari, subrayó que CAF cumple un rol clave como facilitador de proyectos de inversión en salud pública y telesalud. Doctari supera actualmente el millón y medio de usuarios, cuenta con casi 4.000 médicos en modelos B2B y avanza en su expansión regional junto a organismos públicos. La compañía integra IA como soporte clínico bajo esquemas de Software as a Medical Device (SaaMD) y trabaja con estándares de interoperabilidad como FHIR y HL7.
Otro punto crítico es la conectividad, especialmente en áreas rurales o alejadas. Si bien hubo avances significativos, aún persisten desafíos geográficos. En este sentido, se destacó que la conectividad dejó de ser un tema técnico para convertirse en una decisión política, condición indispensable para que la telemedicina pueda desplegar todo su potencial.
Con presencia creciente en distintos países de la región, las proyecciones para 2026 de Tria y Doctari son optimistas. Mientras que CAF y distintos actores del ecosistema coinciden en que la telesalud será un pilar central para fortalecer los sistemas sanitarios.
Al citar al reconocido médico sanitarista argentino Ramón Carrillo quien aseguraba que “De nada sirve la tecnología si no está al servicio del pueblo”, Schor-Landman retoma esa dirección y asegura que “la telesalud se perfila como una herramienta concreta para garantizar el acceso a la salud sin diferencias geográficas ni económicas”, un objetivo que surge compartido por gobiernos, empresas y organismos multilaterales en toda América Latina.
