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La minería impulsa la innovación en telesalud y conectividad en la Puna

En el marco de LinkS, Business Meeting de TICs para la Salud NOA 2026, el cuarto panel del encuentro puso el foco en uno de los desafíos tecnológicos y sanitarios más complejos del norte argentino: la atención médica y la conectividad en entornos mineros de altura. Bajo el eje “Demanda de tecnologías y telemedicina en el sector minero”, especialistas de la industria, médicos y referentes tecnológicos analizaron cómo la expansión minera en la Puna está acelerando la adopción de soluciones digitales para salud, monitoreo remoto y comunicaciones críticas.

El panel reunió a Javier Ruiz Díaz, director de Salud y Seguridad, Eramet Eramine; los doctores Martín Baldi, director Médico, y Manuel Pecci, subdirector Médico, de MAS Medicina Ambulatoria Salta; y la doctora Julieta Wendichansky, especialista en sueño y referente de SleepSafe. La moderación estuvo a cargo de Diego San Miguel, vicepresidente de Recursos Energéticos y Mineros de Salta (REMSa)

Durante la apertura, se destacó el fuerte crecimiento de la actividad minera en la Puna salteña y jujeña, una región donde la población fija e itinerante se multiplicó exponencialmente durante los últimos años debido al desarrollo de proyectos de litio. Ese crecimiento plantea nuevos desafíos en materia de salud ocupacional, logística médica, conectividad y asistencia remota.

Desafíos. Javier Ruiz Díaz explicó que las operaciones mineras en altura requieren un enfoque sanitario completamente distinto al de otros entornos productivos. “Cualquier condición médica que a nivel del mar puede manifestarse de una manera, en altura se agrava o se comporta distinto”, señaló.

El ejecutivo destacó que uno de los pilares fundamentales es la prevención, a través de estrictos protocolos médicos previos, monitoreo continuo del personal y seguimiento permanente de trabajadores nuevos o temporales que llegan a los campamentos mineros.

Además, subrayó la importancia de contar con infraestructura médica adecuada dentro de los yacimientos, personal entrenado y equipamiento de diagnóstico que permita asistir a los trabajadores incluso en contextos de aislamiento extremo. En muchos casos, las operaciones se encuentran a más de seis horas por vía terrestre de los principales centros urbanos, mientras que las evacuaciones aéreas dependen de condiciones climáticas y de visibilidad.

“La logística y la coordinación entre empresas son fundamentales”, explicó Ruiz Díaz, quien remarcó que existen acuerdos de cooperación entre compañías mineras para compartir recursos y coordinar evacuaciones médicas cuando es necesario.

Remoto. Los especialistas coincidieron en que la telemedicina se volvió una herramienta clave para sostener operaciones sanitarias en la Puna. Según explicó el doctor Martín Baldi, los sistemas de asistencia remota permiten conectar al personal médico en sitio con especialistas disponibles las 24 horas.

Electrocardiogramas, imágenes médicas y estudios clínicos pueden enviarse digitalmente para obtener diagnósticos rápidos y decisiones médicas en tiempo real. Sin embargo, Baldi remarcó que la tecnología no reemplaza la presencia humana: “La telemedicina tiene que funcionar dentro de un modelo híbrido. Es fundamental contar con médicos entrenados en altura dentro de los campamentos”.

El especialista también destacó la importancia de digitalizar historias clínicas, integrar sistemas de trazabilidad médica y disponer de equipamiento diagnóstico en los sitios mineros para reducir derivaciones innecesarias y mejorar los tiempos de respuesta.

Específico. Por su parte, el doctor Manuel Pezzi profundizó sobre las patologías más frecuentes asociadas al trabajo en altura, entre ellas el mal agudo de montaña, el edema cerebral y el edema agudo de pulmón, además de otras complicaciones respiratorias, cardiovasculares y trombóticas.

Explicó que a partir de los 2.500 metros comienzan a producirse cambios fisiológicos significativos debido a la disminución de oxígeno y la baja presión atmosférica, lo que obliga a realizar controles preventivos estrictos y monitoreo continuo de los trabajadores.

“La detección precoz y la capacidad de actuar rápidamente son determinantes”, afirmó Pezzi, quien destacó el rol que pueden cumplir las plataformas de telemedicina y los sistemas de monitoreo remoto en zonas aisladas.

El sueño en altura. Uno de los aspectos más innovadores del panel fue el abordaje de los trastornos del sueño en altura. La doctora Julieta Wendichansky explicó que hasta el 80% de las personas expuestas a más de 2.500 metros presentan alteraciones del sueño, incluyendo insomnio y apnea obstructiva.

Según detalló, dormir mal no solo afecta el rendimiento laboral y cognitivo, sino que incrementa significativamente el riesgo cardiovascular, los accidentes laborales y el ausentismo.

“Hoy sabemos que muchos accidentes están relacionados con el microsueño y con trastornos del sueño no diagnosticados”, explicó la especialista.

Desde Sleep Safe desarrollaron programas específicos para empresas mineras que incluyen relevamientos del personal, campañas de concientización, estudios de sueño en altura y tratamientos personalizados para trabajadores expuestos a condiciones extremas.

El panel dejó en claro que la expansión minera en el NOA está impulsando un nuevo ecosistema de innovación tecnológica vinculado a la salud, las telecomunicaciones y la conectividad crítica.

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