Argentina: ¿El sistema de salud argentino no es sostenible ni sustentable?

XXIX Congreso Argentino de Salud – ACAMI

La sostenibilidad y la sustentabilidad del sistema de salud Argentino recorrieron las intervenciones de la mañana del XXIX Congreso Argentino de Salud organizado por ACAMI. Las prestaciones que incluye el Programa Médico Obligatorio (PMO) -que recaen en las obras sociales y prepagas-, los altos precios de medicamentos y de la tecnología médica, la judicialización del sistema y la falta de financiamiento estatal para discapacidad fueron algunas de las cuestiones detectadas entre los disertantes. A esto se suman los históricos “cambios en las reglas de juego” que las distintas administraciones nacionales implementaron, y un panorama de longevidad que requerirá de la atención de pacientes por más tiempo y con otras necesidades propias de la edad avanzada en un sistema cada vez más desfinanciado por el crecimiento del desempleo y la informalidad.

En la apertura del encuentro, el presidente de la entidad, Héctor Santander, expresó: “Debemos ser capaces de avanzar hacia una medicina y un sistema de salud que generen cada vez más valor para las personas, poniendo en el centro los resultados que realmente importan: la calidad de vida, la seguridad, la equidad y el bienestar de nuestros pacientes”. También invitado para dar comienzo al encuentro, Fernán Quirós, ministro de Salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, enfatizó la “situación crítica que atraviesa el sistema de salud”, y aseguró que “estamos operando con el 50% del presupuesto con el cual contábamos hace 15 años”.

Miradas. María Teresita Ithurburu, presidenta de CAPRESS y directora de Relaciones Institucionales RED BASA, participó del panel “Situación del sector prestador en la contingencia actual” junto con Jorge Cherro, presidente de ADECRA y Marcelo Kaufman, presidente de CEDIM. Ithurburu destacó “las necesidades de consensos y de tomar conciencia en los costos de no calidad y la atención más segura centrada en el paciente”. Por otro lado, resaltó “la articulación de recursos de las obras sociales para prestadores privados, las competencias legales que generan asimetrías actualmente en perjuicio del sector privado, y la necesidad de una reforma tributaria del sector salud”. En este último caso, en la búsqueda de mitigar distorsiones impositivas y de reconocer el carácter esencial a los prestadores de salud. 

Durante el panel “Nuevas realidades, nuevos escenarios. Amenazas y Oportunidades; Juan Pivetta, presidente de la Federación Argentina de Mutuales de Salud (FAMSA), explicó que en “en nuestras entidades no se puede evaluar a quiénes asistir” y señaló: “Los índices dicen que vamos a tener pocos jóvenes y muchos adultos con más costos de salud a partir de los 65 años”. En este contexto, aseguró que trabajan con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs), y especialmente con telemedicina, tomándolas como “una herramienta que nos ayuda a llegar a poblaciones alejadas geográficamente, sobre todo en primer nivel de atención”.

Gerardo Bernusi, presidente de la Federación Argentina de Obras Sociales de Personal de Dirección (FAOSDIR), por su parte, destalló que el sector atraviesa cambios estructurales: Una depreciación de los salarios y un alza de monotributistas “que no aportan ni un tercio de lo que aportan los empleados formales”. “Además -continuó- a  veces nos obligan a dar servicios ajenos a la salud como la alimentación y el hospedaje en geriátricos, o la educación y el transporte en discapacidad”. Para Bernusi, “hoy el sistema está en crisis y se requiere de un acuerdo entre todos los actores”.  

Para Luis María Degrossi, presidente de la Asociación de Entidades de Medicina Privada (ADEMP), “venimos de un pasado catastrófico que nos llevó a esta crisis”. Según Degrossi, “la ley 26682 que reguló la actividad de la medicina prepaga , desaprovechó la oportunidad de hacerlo bien” (N.del E. se refiere a la ley que regula a todas las empresas de medicina prepaga, planes de adhesión voluntaria y planes superadores de las obras sociales; y que, entre otras cosas, obliga a las entidades a cubrir como mínimo, el PMO y las prestaciones de la Ley de Discapacidad). Degrossi aseguró que “este gobierno inició y sostuvo en el tiempo una reforma en el sector salud inédita y estructural a la que nos aggiornamos lo mejor posible”. El presidente de ADEMP, dijo que “sostenibles vamos a ser siempre porque no nos van a derrotar, pero para ser sustentables hay que pelear”. En este sentido consideró fundamental la reformulación del PMO y destacó que el siempre hay ganadores y perdedores. Ubicó a la industria farmacéutica entre los primeros y a los financiadores y a los pacientes en el segundo grupo; y destacó que “el Estado debería ser el gran financiador”.  A futuro, la propuesta de Degrossi está basada en contar con reglas claras: Definir una canasta básica, explícita y revisable; exigir valuación antes de incorporar tecnologías; justificación clínica y evidencia médica; cobertura clara y comprensible; asignar financiamiento estatal a obligaciones extraordinarias y afianzar el Consejo de Asistencia Técnica para Procesos Judiciales de Salud (CATPROS) y el Procedimiento de Mediación Prejudicial en Materia de Salud (PROMESA).

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