La actualización 2025 de las guías europeas sobre manejo de dislipemias destacó la importancia de controlar el colesterol LDL para prevenir riesgos cardiovasculares como infartos, accidentes cerebrovasculares y otros eventos ateroscleróticos; y enfatizó la necesidad de un abordaje integral que combine cambios en el estilo de vida con tratamientos farmacológicos eficaces y sostenidos en el tiempo para alcanzar objetivos terapéuticos más exigentes.
En este contexto, especialistas convocados por Eurofarma en un evento para periodistas denominado “Pitavastatina: Innovación y seguridad en el tratamiento del colesterol con el uso de estatinas de última generación”, destacaron la importancia de individualizar los tratamientos y consideraron particularmente valioso el aporte de moléculas con perfiles metabólicos favorables y bajo potencial de interacciones medicamentosas, como la pitavastatina, especialmente en poblaciones específicas -pacientes con diabetes tipo 2, síndrome metabólico, enfermedad renal crónica, polifarmacia, personas que viven con VIH; quienes suelen tomar mucha medicación para diversas patologías.
El debate -surgido de las presentaciones del panel moderado por Paola Koslowski, gerente Médica de Eurofarma y del que participaron referentes médicos como Analía Aquieri, prosecretaria de la Sociedad Argentina de Cardiología, Ricardo López Santi, presidente electo de la Sociedad interamericana de Cardiología y Branimir Nadinic, médico cardiólogo en representación de Federación Argentina de Cardiología- también mostró que contar con herramientas tecnológicas (dispositivos de monitoreo remoto, software, Inteligencia Artificial) que permitan transformar datos en información pueden ayudar a la asistencia médica para la prevención y para mejorar la adherencia al tratamiento. Mientras que se resaltó la necesidad de entender a la salud como un todo, tal como la define la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es decir, un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. En este sentido, alimentarse bien, tener momentos de esparcimiento, hacer deporte y controlar el peso; son algunos de los factores que son tan relevantes en el tratamiento del colesterol alto como acceder a la medicación.
Escenario. La enfermedad cardiovascular continúa siendo la principal causa de muerte a nivel global y el colesterol LDL elevado mantiene un rol determinante en el desarrollo de aterosclerosis. Según datos publicados por el Ministerio de Salud de la Nación de Argentina en 2019, cerca del 40% de las personas adultas en Argentina presentan colesterol total elevado. “Si bien intervienen múltiples factores de riesgo, el colesterol LDL sigue siendo un protagonista central en el desarrollo de la enfermedad aterosclerótica”, explicó el doctor Augusto Lavalle Cobo, presidente de la Sociedad Argentina de Lípidos y jefe del Servicio de Cardiología del Sanatorio Otamendi.
En los últimos años, el manejo de las dislipemias evolucionó hacia estrategias cada vez más personalizadas. La selección del tratamiento ya no se centra exclusivamente en la reducción del colesterol LDL, sino también en características clínicas particulares del paciente, presencia de enfermedades concomitantes y posibles interacciones farmacológicas.
La pitavastatina aparece como una de las alternativas terapéuticas con creciente interés clínico debido a su eficacia hipolipemiante y su perfil metabólico diferencial. “La tendencia actual es avanzar hacia tratamientos más personalizados, contemplando el riesgo cardiovascular global, las comorbilidades y la tolerabilidad de cada paciente”, señaló el doctor Adrián Proietti, especialista en endocrinología, profesor de posgrado en la Universidad FASTA de Mar del Plata y director del servicio de endocrinopatías del Centro Médico Integral Kynet.

