La provincia de Misiones dejará de utilizar Alegramed, la plataforma que desde la pandemia gestionaba servicios de telemedicina, asignación de turnos y recetas electrónicas del sistema de salud pública misionero; y que ya habría dejado de percibir el pago por sus servicios. Tras un repentino anuncio dentro de la aplicación, el gobierno provincial confirmó que migrará hacia un desarrollo tecnológico propio, en medio de un fuerte trasfondo de conflictos mediáticos y laborales que aceleraron la decisión. El carácter abrupto y vertiginoso de esta desvinculación comercial coincide con un escándalo de gran repercusión en medios nacionales que informaron que Blender y Carajo se financiaban con “la caja” de Alegramed.

Augusto Marini, empresario de origen misionero, dueño de Alegramed y uno de los principales accionistas de Blender y Carajo estuvo en el ojo de la tormenta a partir del conflicto que se originó por una disputa legal y laboral que resultó en la decisión de Marini de despedir a la totalidad del equipo de producción del programa de Tomás Rebord “Hay Algo Ahí” e intentó obligar al conductor, mediante carta documento, a salir al aire sin personal técnico.
Rebord constató la imposibilidad física y operativa de realizar el programa en esas condiciones ante una escribana pública. Como respuesta, ironizó al aire y advirtió que expondría detalladamente los negocios del empresario Marini en su provincia natal, lo que desató un cimbronazo político que terminó por sellar el fin de la marca Alegramed en el sector público misionero.
Más allá de Alegramed. Diversos medios provinciales se hicieron eco de las quejas recurrentes de usuarios por la falta de turnos en centros de alta complejidad como el Hospital Madariaga, algo que atribuyeron a la solución provista por Alegramed. No obstante, las fuentes consultadas por Salud en Línea aclararon que el problema no radica en fallas de la plataforma, sino en la altísima demanda de la población por atenderse en dicho establecimiento sean pacientes del sistema público o del privado que ya no pueden costear una prepaga. Algo que seguramente seguirá sucediendo con el desarrollo propio de la provincia porque lo que falla es el sistema público de salud tanto a nivel nacional como a nivel provincial a partir de la política de desfinanciamiento del sector de la salud que lleva adelante la actual administración de Javier Milei en manos de Mario Lugones (dueño de Sanatorio Güemes).
Portales periodísticos alineados con la agenda del gobierno de Misiones como Economis y Stop en Línea señalaron que el detonante del quiebre comercial son los costos del contrato, que sostienen que estipula un pago de entre USD 1 y USD 9 por usuario registrado por mes. Con un padrón de 350.000 inscriptos, el costo financiado con recursos públicos superaría los USD 3 millones de dólares mensuales, algo que si se lo compara con los costos que los asociados pagan por una prepaga y sus servicios similares no parece disparatado.
El detonante más verosímil tendría que ver más con que este monto por paciente de USD 9 a Alegramed estaría muy por encima del salario de los médicos misioneros. También a la disputa interna dentro del oficialismo misionero por el manejo de los fondos públicos, lo que habría cortado el flujo de dinero que financiaba este sistema.
Entretelones de la política. Recientemente la diputada por la UCR, Rosa Margarita Kurtz, pidió al Poder Ejecutivo provincial informe sobre el contrato con Alegramed. Esta solicitud viene a sumarse al momento de fuertes reacomodamientos que atraviesa la política en Misiones. Según la sección “Se dice que..” del medio Primera Edición, se vienen sucediendo reemplazos de funcionarios, revisiones de contratos, ajustes en empresas estatales y una profunda reconfiguración del mapa de poder: “El cierre de Alegramed, las modificaciones en EMSA, Arquitectura y Multimedios SAPEM, junto con los movimientos dentro de la Legislatura, el Congreso y los concejos deliberantes, marcan un escenario de creciente tensión política, con nuevas alianzas, internas y disputas que prometen intensificarse en los próximos meses”, destacaron.

La relación entre el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, y el líder del Frente Renovador de la Concordia, Carlos Rovira, atraviesa una crisis de ruptura institucional y política sin precedentes. Rovira busca imponer candidatos propios para 2027, mientras que Passalacqua ha forjado alianzas con intendentes locales para armar un proyecto propio y recortar el poder de las estructuras roviristas. En medio de estas tensiones, Augusto Mariani fue uno de los que salieron perjudicados en la disputa de poder ya que Alegramed fue contratada bajo la influencia de Carlos Rovira.

Transición tecnológica y plazos. Aunque diversos medios provinciales afirmaron que el nuevo sistema estatal entrará en funcionamiento durante el próximo mes de agosto, este tipo de transiciones suelen llevar más tiempo. Hasta el momento, las autoridades no han emitido un comunicado oficial, limitándose a informar a los usuarios mediante alertas dentro de la misma aplicación de Alegramed. No obstante, el servicio aún no se ha interrumpido y los detalles técnicos del traspaso serían los siguientes:
- El núcleo se mantiene: Detrás de Alegramed opera el RISMI (Red de Información de Salud de Misiones), el cual seguirá vigente.
- Componentes a reemplazar: Solo se discontinuarán la aplicación de telemedicina, el portal de usuarios, el gestor de turnos y las API de conexión.
- Resultados médicos: Actualmente, el portal envía los resultados de los estudios por SMS mediante un enlace que redirige directamente al RISMI como parte de la solución para aquellos con no tienen posibilidad de acceder a la APP de Alegramed ya sea porque su celular no lo “soporta” o porque desconocen cómo hacerlo.
RISMI es la infraestructura propia del Parque de Salud de Misiones que seguirá vigente y es lo que les permitirá resolver este pasaje de aplicación sin demasiadas complicaciones. Los módulos que se deberán desarrollar no requieren demasiados cambios, pero la experiencia en este este tipo de migraciones revela que no se logran de un mes a otro.
